Consejos para que el mal tiempo no te amargue el viaje

Autor  |  Autoescuela Vivero
Publicada  |  22· 11 · 2018

Una de las situaciones que pone más nerviosos a los conductores es tener que salir a la carretera con lluvia. Aunque no es necesario perder los nervios, sí que hay que ir un poco más alerta y tomar unas medidas de precaución adicionales cuando tenemos que coger el coche y llueve.

 

Comenzamos por el estado del coche. Si el asfalto está mojado es aún más importante que el estado de las ruedas sea el adecuado, sin que estén demasiado gastadas y comprobando que la presión sea la correcta. En el caso de que el neumático esté muy liso, hay riesgo de que no responda de la manera adecuada. Es necesario aumentar la distancia de seguridad con el coche que nos precede cuando el firme está mojado, debido a que la frenada será más larga por motivos puramente físicos. Así que nos olvidamos aún más de ir pegados al de delante. El estado del limpiaparabrisas debe ser perfecto. Debemos comprobar que la goma esté bien y que haya líquido en el depósito.

Es recomendable que, si hacemos un viaje largo, hagamos descansos con más frecuencia que en condiciones normales.

 

 

 

El aquaplanning

Se trata de la pérdida de control del coche cuando éste pasa por una superficie muy mojada. Es muy importante no pisar el freno a fondo, ya que lo que provocaríamos es que el vehículo resbalase aún más. Lo más adecuado es sujetar el volante con firmeza y pegar la cabeza al reposa cabezas, para prepararnos ante un posible impacto.

Cuando se produce el aquaplanning es después de que haya llovido, si quedan charcos de agua. Para evitarlo, hay que reducir la velocidad si la carretera está mojada, ya sabéis que siempre hay que adecuar la velocidad a la situación de la vía.

Todo esto y mucho más aprenderéis en las clases de teórica de la Autoescuela Vivero. ¡No os las perdáis!

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Autor  |  Autoescuela Vivero
Publicada  |  22 · 11 · 2018

Una de las situaciones que pone más nerviosos a los conductores es tener que salir a la carretera con lluvia. Aunque no es necesario perder los nervios, sí que hay que ir un poco más alerta y tomar unas medidas de precaución adicionales cuando tenemos que coger el coche y llueve.

 

Comenzamos por el estado del coche. Si el asfalto está mojado es aún más importante que el estado de las ruedas sea el adecuado, sin que estén demasiado gastadas y comprobando que la presión sea la correcta. En el caso de que el neumático esté muy liso, hay riesgo de que no responda de la manera adecuada. Es necesario aumentar la distancia de seguridad con el coche que nos precede cuando el firme está mojado, debido a que la frenada será más larga por motivos puramente físicos. Así que nos olvidamos aún más de ir pegados al de delante. El estado del limpiaparabrisas debe ser perfecto. Debemos comprobar que la goma esté bien y que haya líquido en el depósito.

Es recomendable que, si hacemos un viaje largo, hagamos descansos con más frecuencia que en condiciones normales.

 

 

 

El aquaplanning

Se trata de la pérdida de control del coche cuando éste pasa por una superficie muy mojada. Es muy importante no pisar el freno a fondo, ya que lo que provocaríamos es que el vehículo resbalase aún más. Lo más adecuado es sujetar el volante con firmeza y pegar la cabeza al reposa cabezas, para prepararnos ante un posible impacto.

Cuando se produce el aquaplanning es después de que haya llovido, si quedan charcos de agua. Para evitarlo, hay que reducir la velocidad si la carretera está mojada, ya sabéis que siempre hay que adecuar la velocidad a la situación de la vía.

Todo esto y mucho más aprenderéis en las clases de teórica de la Autoescuela Vivero. ¡No os las perdáis!

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